miércoles, 17 de agosto de 2011

DE VUELTA AL ALCÁZAR

Tras un silencioso y solitario recorrido, húmeda mañana, por los patios del Alcázar, a las nueve y media, buscando sombra, detalles..., la Fuente de Neptuno está vacía, pero su broncínea, oxidada figura no parece percibirlo.
La fuente se limpia con rasqueta y cepillos cada 10 ó 12 días..., sin que el Patronato permita que se le añadan productos clorados, ácidos, que descompongan el mármol...


Cuando empieza el sol a recorrer mis piernas, me retiro y busco, cerca, nueva sombra, nueva vista, sin importar demasiado el tema, salvo la luz...
Por supuesto, en Sevilla y alrededores, hasta Jaén y Almería, el mejor momento para pintar es el inicio de la mañana...